Manual de Referencia para Conductores de VehÍculos en General y Motocicletas - 3

 

  Index      Manuals     Manual de Referencia para Conductores de VehÍculos en General y Motocicletas

 

Search            copyright infringement  

 

   

 

   

 

Content      ..     1      2      3      4      ..

 

 

 

Manual de Referencia para Conductores de VehÍculos en General y Motocicletas - 3

 

 

ECuando las ruedas delanteras estén en la misma línea del parachoques trasero del vehículo
de adelante, gire el volante en la otra dirección, al mismo tiempo que da marcha atrás.
Asegúrese de no rozar el vehículo que está adelante. Mire hacia atrás, y deténgase para
evitar golpear al vehículo que está detrás del suyo.
EEnderece las ruedas y avance. Deje espacio para que puedan salir los vehículos que están
delante y detrás. En su posición final de estacionamiento, las ruedas no pueden estar a más
de 30 centímetros del borde.
Ilustración 23. Estacionamiento en paralelo
82
M
anual de Referencia para Conductores de Vehículos en General y Motocicletas
Para salir de un lugar de estacionamiento paralelo, asegúrese de que las ruedas estén rectas,
dé marcha atrás hacia el vehículo detrás del suyo, y gire las ruedas para que se dirijan en la
dirección opuesta al borde o andén.
Antes de entrar al tránsito, verifique en los espejos si no se aproximan vehículos por el carril que
va a tomar. Si hay tráfico visible, dé una señal a los demás sobre sus intenciones (con la luz
direccional), y salga hacia adelante lentamente, asegurándose de no rozar el vehículo ubicado
delante suyo.
2.12.11. Las prelaciones
En los giros e intersecciones en donde el tránsito no está regulado por los dispositivos de control
o agentes de tránsito, los conductores deben ceder el derecho de vía conforme con las siguien-
tes reglas: (Artículo 70 Código Nacional de Tránsito):
1. Cuando dos (2) o más vehículos transitan en sentido contrario por una vía de doble senti-
do de tránsito e intenten girar al mismo lado, tiene prelación quien va a girar a la derecha;
en las pendientes, tiene prelación el vehículo que sube.
2. En las intersecciones no señalizadas, salvo en las glorietas, tiene prelación el vehículo
que se encuentra a la derecha (ver la Ilustración Nº 24).
Ilustración 24. Prelación entre vías de igual jerarquía
RECUERDE
En los giros e intersecciones en donde el tránsito no está
regulado por los dispositivos de control o agentes de trán-
sito, se debe ceder el paso en seis (6) situaciones.
Ministerio de Transporte
83
3. Si dos (2) o más vehículos que transitan en
sentido opuesto llegan a una intersección y
uno de ellos va a girar a la izquierda, tiene
prelación el vehículo que va a seguir recto
(ver la ilustración Nº 25).
Ilustración 25.
4. Cuando dos vehículos que transitan por vías
diferentes llegan a una intersección y uno de
ellos va a girar a la derecha, tiene prelación
el vehículo que se encuentra a la derecha
(ver la ilustración Nº 26).
Ilustración 26.
5. Cuando un vehículo se encuentre dentro
de una glorieta, tiene prelación sobre los
que van a entrar en la misma, siempre y
cuando esté en movimiento (ver la ilustra-
ción Nº 27).
84
M
anual de Referencia para Conductores de Vehículos en General y Motocicletas
6. Cuando un vehículo desee girar a la izquierda o a la derecha, debe buscar con anteriori-
dad el carril más cercano a su giro e ingresar a la otra vía por el carril más próximo, según
el sentido de la circulación.
2.12.11.1. En las rotondas o glorietas (round abouts o turning points)
Las rotondas o glorietas son un tipo de intersección implementado para mejorar el flujo del tránsi-
to, y para reducir los accidentes. La mayoría de las rotondas no requieren parar los vehículos, sino
moverse en forma continua a través de las intersecciones, y a baja velocidad. Las rotondas están
diseñadas para mover todo el tránsito en sentido contrario a las agujas del reloj. Los vehículos
que se aproximan a la rotonda deben ceder el paso al tráfico que circula por la misma. Por ello,
quien está a la izquierda entre dos vehículos tiene la prelación, porque está dentro de la glorieta.
2.12.12. Conducir de noche en carreteras
El riesgo aumenta cuando se conduce de noche. Los conductores no pueden ver los peligros
y por lo tanto, tienen menos tiempo para responder a los mismos. Los conductores toma-
dos por sorpresa están en condiciones menos favorables para evitar un choque. Si usted es
consciente de sus limitaciones visuales y se le dificulta aun ver en la ciudad (porque necesita
constantemente luces altas o ha conducido sin luces, sin notarlo), trate de no conducir de
noche por carretera.
En las ciudades, la mayoría de las áreas tiene algún grado de iluminación. Pero en las carre-
teras hay tramos en que no podrá confiar sino en el conjunto de faros (luces de servicio) y sus
propios ojos. Los problemas al manejar de noche se relacionan con el conductor, el camino y el
vehículo como se describen a continuación:
2.12.12.1. La visión. No puede verse con la misma claridad cuando es de noche o cuando
hay poca luz. Los colores oscuros pueden no percibirse y de hecho los claros tampoco, si no se
iluminan directamente.
2.12.12.2. El resplandor. Una luz brillante puede cegar por un momento al conductor, y se
requiere de cierto tiempo para reponerse de la ceguera. El resplandor es molesto, especial-
mente para los conductores de mayor edad. La mayoría de la gente queda cegada tempo-
ralmente por efecto del “flash” de una cámara fotográfica, o por los faros brillantes de un
vehículo que viene al encuentro.
Hasta dos segundos de ceguera producida por un resplandor pueden ser peligrosos pues, en dicho
tiempo, un vehículo que va a 80 km/h puede recorrer una distancia de más de cuarenta metros.
Cuando usted conduzca, no vea directamente las luces de los demás vehículos, sean medias,
altas o auxiliares (exploradoras), fije la mirada en el lado derecho de la carretera, y observe
Ministerio de Transporte
85
las líneas laterales cuando alguien viene hacia usted con las luces altas. Le reiteramos: nunca
mire directamente las fuentes de luz de otros vehículos.
2.12.12.3. El cansancio y la falta de agudeza mental. La fatiga (sensación de cansancio) y
la falta de agudeza mental son problemas que se acentúan de noche, especialmente después
de la hora en que habitualmente se acuesta y si ha estado manejando durante mucho tiempo.
Es posible que los conductores no se percaten de los peligros, o que no reaccionen a ellos con
la misma prontitud. Por lo tanto, el peligro de un choque es mayor. Si usted siente sueño, la
única cura efectiva es salirse del camino y dormir un rato; si no lo hace, pone en peligro su vida
y la de los demás. No use bebidas o productos para superar la fatiga, se puede tornar en una
persona agresiva. No permita que alguien conduzca tras usar bebidas energizantes, se arries-
gará tanto como si estuviese a medio dormir.
La necesidad de descanso que tiene el cuerpo está fuera del control de la persona, la fatiga es
un efecto físico normal y combatirlo, es decir, tratar de engañar a su organismo, es peligroso.
2.12.12.4. La iluminación deficiente. Durante el día, lo normal es tener suficiente luz para ver
bien. De noche, algunas zonas pueden tener una iluminación brillante, pero en otras deficiente.
En la mayoría de las vías rurales, lo común es depender por completo de los faros.
Aun cuando haya luces, el escenario del camino puede ser confuso: hay dificultad para ver las
señales y los riesgos del tránsito vehicular. Maneje lo suficientemente despacio para tener la
seguridad de detenerse dentro de la distancia que alcanza a ver frente a usted.
2.12.12.5. La luz de los faros. En la noche, los faros son normalmente la principal fuente de
luz para que usted pueda ver y para que los demás lo vean. En el escenario noche-carretera,
son la única opción. Tenga en buen estado las luces de su vehículo.
La luz media bien alineada y con las cubiertas limpias le permite ver hasta unos 75 metros
adelante, la alta o de carretera, hasta una distancia entre los 105 y los 150 metros. Por ello,
debe ajustar la velocidad para que su distancia de parada se mantenga dentro de la distancia
de su visión, lo cual significa ir suficientemente despacio para poder parar dentro del alcance
de la luz de los faros. De lo contrario, ante la aparición súbita de un peligro, no tendrá tiempo
de detenerse.
Los faros de los vehículos están diseñados para iluminar sectores anchos y cortos a la izquier-
da, y estrechos, pero más largos a la derecha. La Ilustración No. 28 le muestra la dispersión
adecuada de las luces de servicio medias, las que permiten a una persona que ve correcta-
mente, conducir de noche a una velocidad prudente en carreteras con buena demarcación (con
líneas de borde de carril y de calzada).
86
M
anual de Referencia para Conductores de Vehículos en General y Motocicletas
20 m
30 m
60 m
Ilustración 28. Área que ilumina un faro de luz media
Manejar de noche puede ser más peligroso si hay algún problema con los faros. Los faros sucios
pueden dar apenas la mitad de la luz que deben dar, lo cual reduce la capacidad de ver y difi-
culta que los demás lo vean a usted. Asegúrese de que los faros estén limpios y funcionen bien.
Además tenga en cuenta que estos pueden estar desalineados; si no apuntan en la debida direc-
ción, no darán la visibilidad que necesita y podrán cegar a otros conductores. Hágalos alinear
y revise que estén debidamente ajustados. Generalmente los manuales del conductor de cada
vehículo le indican cómo hacerlo (léalos para aprender, y tal vez, enseñar a otras personas).
Si aumenta la velocidad va a empezar a requerir el uso de luces altas (o de carretera).
2.12.12.6. Las luces direccionales y las luces de los frenos. De noche, las luces direcciona-
les y las luces de los frenos son aún más importantes para indicarle a los otros conductores
la maniobra que se propone al conducir. Asegúrese de que las luces direccionales y de frenos
estén limpias y funcionen bien.
2.12.12.7. Los parabrisas y los espejos. Es aún más importante de noche que durante el
día tener parabrisas y espejos limpios. De noche, las luces altas pueden hacer que cualquier
suciedad en su parabrisas o en sus espejos produzca un resplandor inesperado que le estorbe
la visión.
La mayoría de personas ha experimentado al manejar frente al sol, se reduce la visibilidad a
través de un parabrisas, que en pleno día parecía estar en buenas condiciones. Para manejar
de noche con seguridad, el parabrisas debe estar limpio por dentro y por fuera. Mantenga lleno
el depósito del limpiaparabrisas o recárguelo al menos semanalmente.
2.12.12.8. Si le da sueño, deje de manejar y estacione en el sitio seguro más cercano. A
menudo, las personas no se percatan de lo cerca que están de quedarse dormidos, aun cuando
se le estén cerrando los párpados. Si puede hacerlo con seguridad, mírese la cara en el espejo
y si se nota somnoliento deje de manejar.
Ministerio de Transporte
87
Si usted siente sueño, tenga la certeza de que está en una situación muy riesgosa y la única
solución segura es parar a dormir.
RECUERDE
Dentro del perímetro urbano se debe usar la luz media, y pueden uti-
lizarse las luces exploradoras orientadas solo hacia la superficie de la
vía, cuando estén colocadas por debajo de las defensas del vehículo o
cuando se trate de unidades integradas por el fabricante en el conjunto
de luces frontales del mismo. Ningún vehículo puede portar luces ex-
ploradoras en la parte posterior.
En carreteras sin demarcación, sea muy
prudente. Este conductor no pudo mante-
nerse al borde la vía.
Gráfica 24. Riesgos en vías en proceso de demarcación
2.12.13. Cuidados especiales frente al cruce y presencia de animales en las vías
Recuerde, por favor una vez más que la “velocidad máxima” no es la única velocidad posible.
Hay señales preventivas que alertan sobre la presencia de animales, en ese caso actúe como si
alguno pudiese aparecer de pronto alguno, es decir, reduzca la velocidad de manera que pueda
maniobrar con seguridad si tuviera que enfrentar dicha situación.
Tenga en cuenta también que los animales no aparecen solamente en las zonas en que hay
señales de advertencia. Los animales domésticos por ejemplo viven en todas partes y cruzan
también por todas partes, procure mantenerse alerta.
Tan pronto observe al animal, reduzca la velocidad y prepárese, si es necesario, para detenerse
por completo. Use el claxon, bocina o pito para espantarlo, o ponga las luces intermitentes y
mantenga pisados los frenos, para asegurarse ser visto, hasta que el animal se retire de su carril
o usted pueda pasar a otro carril. Si ve cruzar un animal, es posible que detrás vengan otros.
Si no puede evitar la colisión, frene y sujete bien el volante del vehículo.
88
M
anual de Referencia para Conductores de Vehículos en General y Motocicletas
Si a pesar de las prevenciones, atropella un animal, encienda las luces intermitentes, salga
de la vía y deténgase tan pronto pueda. Verifique si el animal aún vive. Llame de inmediato al
número de emergencia y alerte sobre la situación. Si está en una ciudad o se acerca a una, y
puede hacerlo (cuando el animal es pequeño) llévelo a una clínica veterinaria, comuníquese
con la Secretaría de Salud del lugar o con las asociaciones de protección de animales; no aban-
done el lugar hasta que haya contactado con alguna de esas instituciones, guarde los datos de
quien lo atendió (nombre, teléfono, organización con quien habló).
La Ley 1774 penaliza a quienes abandonen a su suerte a un animal que no pueda sobrevivir
sin su ayuda, así que si no hay nadie más presente, esa ayuda debe proporcionarla usted. Si
se hace presente el propietario, acuerde con él quién atenderá al animal. Si no hay acuerdo,
llame a la Policía Nacional.
Si el animal muere, llame a la Policía Nacional y reporte el hecho. Documente con una foto-
grafía o video que había fallecido para ese momento y que usted no podía ya auxiliarlo. Si no
lo hace, cualquier persona podría denunciarlo. Proteger los animales es también un asunto
de todos.
2.12.14. Parar
Recuerde que en las siguientes circunstancias debe parar su vehículo:
EPara facilitar el paso de un vehículo de servicio escolar o permitir el ascenso o descenso
de los estudiantes (Artículo 84 CNT).
EAntes del cruce de peatones en todas las señales de pare, en las luces rojas de los semá-
foros y en las señales rojas intermitentes.
EEn los cruces de ferrocarril con señales intermitentes o cuando los bandereros lo indi-
quen.
E Cuando los bandereros le hagan señales en los lugares de construcción.
ECuando las personas con discapacidad visual intenten cruzar una calle. Recuerde que hay
señales que alertan sobre la presencia de estas personas.
EBajo la indicación de un agente de la policía.
ESi se involucró en un choque o atropellamiento.
EPara darle paso a un vehículo de emergencia.
Ministerio de Transporte
89
2.13. LOS RETROCESOS
No se deben realizar retrocesos en las vías públicas, salvo en los casos de estacionamiento o
de emergencia.
Dado que es muy difícil que usted pueda ver detrás de su vehículo, trate de maniobrar en
reversa lo menos posible. A continuación se enuncian algunos consejos para cuando tenga
que hacerlo:
E Revise detrás de su vehículo antes de entrar. Los niños o algunos objetos no se pueden
ver desde el asiento del conductor.
EColoque su brazo derecho en la parte posterior del asiento y voltee la cabeza para que
pueda ver directamente a través del vidrio trasero. No dependa solo de sus retrovisores
porque así no puede ver detrás de su vehículo.
ERetroceda despacio, el vehículo es más difícil de maniobrar cuando está en reversa.
ECuando sea posible, pida que alguien le ayude dirigiéndolo desde atrás.
RECUERDE
Solo en estacionamiento y en emergencia puede
retrocederse y maniobrar en reversa.
2.14. LAS SITUACIONES PELIGROSAS DE ORIGEN HUMANO
2.14.1. Cansancio, sueño y fatiga
El cansancio, el sueño y la fatiga que finalmente son factores que inciden en la ocurrencia de
accidentes, finalmente son estados que resultan muy frecuentes en el diario vivir. Sin embargo,
cuando se conduce un vehículo, se desconocen los riesgos asociados a estos factores. Colisio-
nes por alcance, salidas de la vía y colisiones frontales, muchas veces son consecuencia de un
conductor con fatiga o sueño que no evitó el hecho a tiempo.
Datos a nivel internacional revelan que entre el 15% y el 30% del total de accidentes de trán-
sito ocurre porque el factor sueño está asociado directa o indirectamente, y muchos de ellos
tienen consecuencias graves.
Está en un error si piensa que para tener un accidente por sueño el conductor debe quedarse
totalmente dormido, los riesgos por somnolencia al volante aparecen mucho antes.
Otro mito es creer que el sueño solo aparece de noche, cuando éste puede aparecer también
en el día y por muchas causas.
90
M
anual de Referencia para Conductores de Vehículos en General y Motocicletas
El cansancio es una causa importante de accidentes de tránsito, principalmente de los que se
registran en carreteras.
2.14.1.1. Efectos del cansancio y del sueño en la conducción
El conductor tiene una gran responsabilidad para proteger su vida cuando siente que el can-
sancio va apareciendo.
Por favor tenga en cuenta que cuando se está cansado o con sueño, entre otros efectos, ocurre
lo siguiente:
Aumenta el tiempo de reacción. Esto explica accidentes como colisiones por alcance,
cuando el vehículo de adelante frena y no se alcanza a frenar a tiempo.
Aumenta el número de distracciones al volante. La somnolencia dificulta la concentra-
E
ción en el tránsito y las distracciones aparecen con mayor facilidad. Esto es especialmen-
te peligroso cuando se conduce en un entorno monótono y con poco tráfico.
La capacidad para tomar decisiones al volante y el juicio se alteran. Con sueño las
E
personas demoran más en tomar una decisión, aumentando la probabilidad de partici-
par en una situación de riesgo. El sueño contribuye también a que se cometan muchos
más errores al conducir, sobre todo cuando se necesite responder con rapidez ante una
situación complicada como acceder a una autopista o carretera. El cansancio y el sueño
incrementan los errores en la estimación de velocidades.
La coordinación psicomotriz empeora y la movilidad del conductor se afecta. Los mús-
E
culos se relajan ocasionando movimientos más lentos y menos precisos. Existe la ten-
dencia de hacer movimientos de forma automática, involuntaria, lo que puede derivar
en maniobras realizadas sin pensar y no necesariamente adecuadas a la situación del
tránsito. Por ejemplo, atravesar un cruce semaforizado sin asegurarse de que la luz esta
en verde.
E
Pueden presentarse microsueños. Estos períodos de algunos segundos en que el conduc-
tor, sin darse cuenta, se queda ligeramente dormido y totalmente ajeno a lo que ocurre
a su alrededor. Normalmente el conductor no tiene conciencia de haberse dormido, ni
siquiera cuando despierta; los microsueños pasan absolutamente desapercibidos. Nume-
rosos accidentes se producen a consecuencia de microsueños.
La percepción del entorno se altera. Con sueño la visión se vuelve borrosa, resulta más
E
difícil enfocar la vista y puede aparecer fatiga ocular.
Se producen cambios en el comportamiento. Con sueño un conductor puede ponerse
E
inquieto o volverse más hostil con los demás usuarios de la vía. Es posible aceptar un
mayor nivel de riesgo como, por ejemplo, aumentar la velocidad, en especial cuando se
está más cerca del destino y ansioso por llegar.
El cansancio puede presentarse por distintas razones. Tratándose de la conducción de un ve-
hículo, la causa más corriente es quizás una combinación de esfuerzo físico y monotonía.
Ministerio de Transporte
91
Conducir durante largo rato exige cierto trabajo muscular. Permanecer sentado todo el tiempo
empeora la circulación de la sangre (menor oxigenación de la sangre) y la conducción se hace
pesada para los ojos. Además, los diferentes ruidos contribuyen al cansancio.
2.14.1.2. Manifestaciones de cansancio
La primera señal de cansancio se manifiesta con una falta de interés y cierta indolencia por la
actividad intelectual. Poco a poco se presenta el primer bostezo.
No es extraño que se tenga la boca seca y que se empiece a sentir frío. Esta última sensación
es muy traicionera, ya que como respuesta se tiende a aumentar la temperatura interior del
vehículo, lo que favorece luego aún la más pereza y predispone el ambiente para dormirse del
todo. Cuando los bostezos son más frecuentes y cada vez más profundos, los párpados quieren
cerrarse y la velocidad se hace irregular. El conductor se desorienta y se plantean preguntas
como ¿ya pasamos por…?
Cuando usted sienta que los músculos de la nuca se relajan, comienza a dar cabezadas y las
ganas de dormirse ya son demasiado fuertes, el sueño no puede dominarse ni con el máximo
esfuerzo de voluntad; atienda de inmediato esas señales de alerta y deténgase.
Resulta menos riesgoso detenerse para descansar, estirar las piernas, tomar aire fresco o dor-
mir unas horas. ¡Nunca permita que su apuro sea tanto como para arriesgar su vida y la de
los demás!
Si en alguna ocasión comienza a sentirse cansado al ir conduciendo, procure que entre aire
fresco al vehículo, mientras busca un lugar para detenerse.
2.14.1.3. Factores que favorecen la aparición de sueño
Entre las situaciones más comunes que pueden favorecer la somnolencia están:
El momento del día. La madrugada (especialmente entre las 3 y las 5 hrs.) y las primeras
horas de la tarde (entre las 14 y las 16 hrs.) son especialmente favorables para la aparición
de somnolencia, aunque haya dormido lo suficiente. Si siente sueño tras almorzar, es pro-
bable que también lo sienta al conducir.
EDormir menos horas que las habituales. Cada persona sabe cuántas horas necesita para
levantarse descansada, despejada y con la energía suficiente para rendir durante el día.
Se puede sentir mucha somnolencia después de dormir poco una noche, especialmente si
duerme menos de la mitad de las horas que necesita. Si duerme una o dos horas menos
cada noche, en pocos días experimentará una gran somnolencia. Por favor tenga en cuenta
que si no ha dormido lo suficiente, podrá tener dificultades al conducir.
ECambiar las horas habituales de sueño. Cuanto más horas seguidas esté despierto, más
difícil será resistirse al sueño. El sueño aparece con mucha facilidad a la hora en que acos-
92
M
anual de Referencia para Conductores de Vehículos en General y Motocicletas
tumbra ir a dormir y, más tarde, el sueño será aún mayor. Evitar conducir en estas condi-
ciones, ya que el riesgo de accidente será inminente.
Las personas que trabajan en turnos cambiantes (como personal de salud, o de servicios de
emergencia o de vigilancia), que varían con frecuencia los períodos y la cantidad de horas
dedicadas al sueño, con frecuencia experimentan períodos repentinos de fuerte somnolen-
cia. Ellos, en especial deben conducir con precaución.
ELa calidad del sueño. Cuando el sueño no es reparador, a la mañana siguiente se está can-
sado y somnoliento, por lo tanto no está en las condiciones para conducir.
También puede ocurrir que tenga el sueño ligero y, al no alcanzar las fases más profundas,
no descansa lo suficiente. Así, aunque no despierte durante la noche, al día siguiente puede
experimentar somnolencia.
E El tránsito monótono. Conducir por una carretera recta sin tráfico durante muchos kiló-
metros, favorece la somnolencia. En cambio en vías en las que se experimentan cambios
constantes de entorno, como las urbanas con mucho tráfico, es más fácil mantenerse
activo y despejado.
EEl consumo de sustancias sedantes y estimulantes. El alcohol o algunos medicamentos,
pueden favorecer la aparición de sueño. Una comida abundante también por lo que de-
biera evitarlas si va a conducir.
Las sustancias estimulantes (café, té, bebidas energéticas) pueden resultar útiles en el
momento inmediato y en algunas situaciones; sin embargo, cuando cesa su efecto, el
sueño aparecerá de nuevo.
ELos trastornos de sueño. El insomnio, puede provocar una fuerte somnolencia en el día, la
que influye negativamente en la seguridad vial.
Las pocas horas o la mala calidad del sueño, el consumo de medicamentos con efecto se-
dante o la monotonía al volante, no afectan a todos los conductores de la misma manera,
pero lo hacen de alguna forma.
2.14.1.4. Fatiga al volante
La fatiga es otra de las causas más frecuentes de accidentes, especialmente entre los conduc-
tores experimentados.
La fatiga y la somnolencia son dos fenómenos que aunados aumentan los riesgos de acciden-
talidad.
Las consecuencias que trae al conducir son:
EAlteración de sensaciones y de percepciones
Visión borrosa que impide percibir el entorno de forma adecuada.
Disminución de la sensibilidad auditiva, lo que afecta la percepción adecuada de soni-
dos del entorno.
Ministerio de Transporte
93
Posibilidad de experimentar reacciones bruscas y desproporcionadas ante sonidos re-
pentinos, como frenar o mover el volante de forma brusca al escuchar una señal acús-
tica (bocina, claxon o pito).
Sensaciones de pesadez, dolor de nuca y espalda, migrañas, calambres y otras sensa-
ciones molestas o desagradables.
Desviar la atención del entorno distrae la concentración en el tránsito.
EAlteraciones de movimientos
Los movimientos serán más lentos, imprecisos o bruscos.
Se disminuye el número de maniobras realizadas, por ejemplo, se corregirá la trayecto-
ria menos veces, por lo que se puede salir de la vía inadvertidamente.
Aparecen movimientos indicadores de fatiga: cambios de postura frecuentes, estira-
mientos, bostezos, constantes acomodos en el asiento, movimientos de las manos
(como rascarse) o las llamadas conductas lúdicas (como cantar, silbar o dar golpecitos
rítmicos en el tablero).
E Alteraciones de comportamiento
Es posible comenzar a conducir de forma automática y más pasiva (prestando menos
atención al entorno, por ejemplo).
Es usual empezar a acercarse al borde de la línea central o pasar cerca de otros vehícu-
los o de personas.
Predisposición a estar más nervioso o irritable, lo que se traduce en conductas hostiles
o agresivas hacia los demás usuarios de la vía.
EAlteraciones en la toma de decisiones del conductor.
La cantidad y calidad de información que se recoge del entorno disminuye, y por lo tanto
facilita malinterpretar situaciones o comportamientos de los demás.
El razonamiento del conductor se verá gravemente afectado y probablemente las deci-
siones que tome no serán las más adecuadas o las más seguras.
El tiempo de reacción se incrementará.
2.14.1.5. Situaciones que pueden favorecer la aparición de la fatiga al volante
La aparición de la fatiga al volante se asocia al tiempo de conducción. Si conduce durante
largo tiempo, antes o después estará fatigado. Por lo anterior, es muy importante saber qué cir-
cunstancias favorecen su aparición y aumentan su intensidad; evitarlas durante la conducción
o aumentar el número de descansos podrá garantizar su seguridad y la de los demás.
94
M
anual de Referencia para Conductores de Vehículos en General y Motocicletas
ECircunstancias en la vía y su entorno
Conducir por una vía con el pavimento en mal estado, es incómodo porque se presentan
vibraciones del vehículo, lo que puede causar fatiga al conductor sin que lo note.
Conducir por un camino no conocido, obliga a estar muy atentos durante todo el reco-
rrido. Tengalo en cuenta al momento de iniciar la marcha.
Recuerde que al conducir de noche o en condiciones climatológicas adversas (lluvia,
niebla o nieve) se hace más difícil y exige mayor atención.
ECircunstancias en el vehículo
La mala ventilación o altas temperaturas al interior del vehículo causan efectos sobre las
personas.
Operar un vehículo en mal estado (por ejemplo, con problemas de suspensión o de di-
rección), resulta incómodo y contraproducente.
Un diseño poco ergonómico del asiento o de otros elementos interiores del vehículo,
también vuelve la conducción incómoda y la dificulta.
ECircunstancias del conductor
Conducir mucho tiempo seguido sin descansar o haciéndolo de forma inadecuada, es la
principal causa de fatiga al volante.
Mantener una velocidad excesiva durante largo tiempo.
Alteraciones previas en el estado de ánimo del conductor, como por ejemplo conducir
fatigado, con sueño, bajo los efectos del alcohol o sintiéndose enfermo.
Cambiar los hábitos normales de conducción, por ejemplo, conducir de noche cuando
solo se tiene la costumbre de conducir de día.
Ser un conductor novato, por cuanto al no haber automatizado muchos de los procesos
necesarios en la conducción, se necesita más concentración.
Mantener posturas inadecuadas en el asiento que hagan incómoda y difícil la conduc-
ción. Cada dos (2) horas estírese, ajuste la silla, cambie su postura.
Si está cansado o tiene sueño al conducir, lo mejor es detenerse a descansar en un lu-
gar adecuado y dormir; 20 o 30 minutos de sueño son suficientes en la mayoría de los
casos. Si continúa conduciendo en esas condiciones, el riesgo de sufrir un accidente
aumentará.
En viajes largos, conviene alternar descansos al menos 20 a 30 minutos cada dos (2)
horas o 200 km, como máximo.
Preste atención a la aparición de los síntomas de sueño o de fatiga que se han expuesto.
Si tiene dudas siempre será más seguro parar y descansar un poco.
Ministerio de Transporte
95
2.14.2. La movilidad reducida
La prioridad es la protección a la vida. En todo caso el vehículo debe ceder el paso a las perso-
nas, deteniéndose de inmediato y poniendo a funcionar las luces intermitentes.
No todos los ciudadanos se mueven en vehículos automotores y en la vía están en desventaja los
peatones frente a los conductores porque corren el riesgo de ser embestidos a velocidades con-
siderables y sufrir lesiones o en el peor de los escenarios fallecer (para alguien que camina a 4
km/h un vehículo que avanza a 30 km/h y pesa una tonelada o más, es un objeto amenazante).
2.14.2.1. Las personas con discapacidad visual
Los conductores deben siempre ceder el paso a los peatones con discapacidad visual.
Cuando un peatón esté cruzando una calle o carretera con un bastón, los vehículos deben
parar completamente. Proteger la vida de los demás es también su responsabilidad.
Las personas invidentes, los niños, los
adultos mayores, las personas con movili-
dad reducida obligan a detener la marcha.
Respete su vida.
Ilustración 29. Conducción ante la discapacidad
2.14.2.2. Los adultos mayores
Los adultos mayores son el grupo poblacional de peatones más afectado por la accidentalidad
vial. Han perdido parte de su capacidad de locomoción y por lo tanto, tardan más que una
persona joven para atravesar una vía. También, con frecuencia, tienen problemas de visión y
audición que les dificulta calcular adecuadamente las distancias, las velocidades y el tiempo
de cruce. Si cuando conduce observa a una persona de la tercera edad que trata de cruzar la
vía, cédale el paso.
Es importante conocer los principales problemas que muchos de los adultos mayores encuen-
tran como peatones en la vía pública:
Exceso de ruido en el ambiente, lo que puede dificultar la audición de las señales de los
vehículos.
Dificultad para apreciar la velocidad de los vehículos.
96
M
anual de Referencia para Conductores de Vehículos en General y Motocicletas
Menor movilidad y reacciones más lentas.
En ocasiones no logran distinguir bien los colores del semáforo.
Escasez de pasos peatonales en determinadas zonas.
Las calles pueden resultar demasiado anchas para cruzar y estar mal iluminadas. Una
persona mayor necesita varios segundos más para cruzar una calle de 16 metros de
ancho.
Pueden tener problemas con la orientación cuando no conocen bien las calles.
2.14.2.3. Los ciclistas
La bicicleta es un vehículo más en las vías, y cada vez más utilizado en nuestro país como
medio de transporte. Los ciclistas, como cualquier otro conductor, deben conocer la normativa
que rige el tránsito, pero lamentablemente no es así. Muchos ciclistas desconocen las normas
y actúan asumiendo riesgos, por lo que usted como conductor, debe tener precaución ante su
presencia y si es necesario, ceder a sus derechos como actor en la movilidad, para evitar ha-
cerles daño.
Precauciones que debe tener en cuenta ante la presencia de ciclistas:
Al pasar con su vehículo cerca de un ciclista, deje un espacio lateral suficiente -a lo
menos 1,5 metros- ya que este podría desviarse o tambalear. Ello puede ocurrir, con
mayor probabilidad, cuando existe viento fuerte o en subidas a causa del mayor esfuerzo
desarrollado al pedalear.
Ante la proximidad de un ciclista en la acera, esté preparado para detenerse, podría
ingresar sorpresivamente a la calzada.
No se confíe si un ciclista no señaliza (avisa) que va a virar. Cuando conduzca tras uno
de ellos esté especialmente atento antes de los cruces.
Recuerde que los ciclistas, en general, no tienen espejos retrovisores.
No adelante a un ciclista antes o en un cruce, y especialmente si usted va a virar a la
derecha. Espere a que este haya pasado la intersección.
Durante la noche, sea especialmente cuidadoso en sectores con presencia de ciclistas.
No siempre estos circulan con luces que permitan verlos oportunamente.
Cuando llegue a un carril para bicicletas, disminuya la velocidad y observe que no vengan
ciclistas. De la señal de que va a girar, antes de cruzar el carril de bicicletas en las líneas mar-
cadas. Ceda el paso a cualquier ciclista. Termine de girar desde el carril designado para doblar
a la derecha.
Ministerio de Transporte
97
Recuerde
Al menos un metro y medio libre entre
usted y quien va en bicicleta. (Un poco
menos que el ancho de un automovil).
2.14.2.4. Los cruces de estudiantes
En las zonas inseguras para que los niños crucen solos habrá personas asegurando que los
vehículos se detengan. Reduzca la velocidad si ve a un auxiliar de tránsito, cuando vea la
señal de zona de estudiantes o cruce de peatones.
Fíjese en la velocidad señalada para la zona escolar y pare, si es necesario, en la línea mar-
cada para parar, pero nunca en el paso de peatones. Obedezca las señales que le haga el
auxiliar. Por favor sea respetuoso de las personas que le están indicando el paso y colabore
con una movilidad segura.
2.14.2.5. Los peatones en general
La alta accidentabilidad de los peatones en las vías se relaciona con su mayor zona de incer-
tidumbre, lo que significa que los movimientos de ellos resultan más impredecibles que los
de otros usuarios de las vías. Por lo tanto, un conductor encuentra más difícil anticiparse al
comportamiento de los peatones.
Los peatones suelen cometer muchas infracciones, entre las que destacan:
E Descender sorpresivamente a la calzada.
ECruzar de manera indebida. No utilizar los pasos peatonales o pasarelas o no respetar los
semáforos, cruzando entre los vehículos.
Como conductor debe estar siempre alerta y anticiparse a la actuación de los peatones.
Si conduce por el carril izquierdo y ve que en el derecho hay un vehículo detenido antes de
un paso de cebra, debe disminuir la velocidad y estar preparado para detenerse ya que podría
haber peatones que han comenzado a cruzar.
También debe reducir la velocidad y estar preparado para detenerse al pasar cerca de un bus
detenido en una parada. Un peatón podría aparecer sorpresivamente en la calzada delante o
detrás del bus, o corriendo para subir a este.
Demuestre consideración con los peatones. Conduzca con cuidado y a baja velocidad cuando
los tenga como parte de su movilidad, especialmente en calles comerciales muy concurri-
98
M
anual de Referencia para Conductores de Vehículos en General y Motocicletas
das, áreas residenciales, en las proximidades de las paradas de buses, de establecimientos
educacionales o cuando atraviese pequeños poblados. Recuerde que allí no debe superar los
30 km/h.
Tenga cuidado con los peatones, quizás no lo vean y pueden aparecer repentinamente, princi-
palmente detrás o delante de vehículos estacionados.
También ponga especial atención ante la presencia de personas ebrias en áreas de bares o en
los viernes y sábados en la noche. Es preferible que el peatón ebrio le haga perder unos se-
gundos de su tiempo, que atropellarlos. Por favor colabore con proteger la vida de los demás.
Tenga presente además, que las personas pueden sufrir de algún impedimento, que puede
ser visible o invisible. Un peatón puede tener lesiones en la visión o en el oído o dificultades
para desplazarse.
Por ello, reduzca siempre su velocidad cuando un peatón esté expuesto. Maneje con cuidado y
demuestre consideración hacia las personas de la tercera edad o con discapacidad. En general,
las vías no están adaptadas para este tipo de usuarios, deles tiempo para cruzar y no asuma
que un peatón o ciclista puede escuchar su vehículo: puede tener dificultades auditivas.
Los peatones son las víctimas más expuestas a los accidentes de tránsito, frente a un vehículo,
su movilidad será siempre reducida. El exceso de velocidad, la conducción en estado de em-
briaguez, el irrespeto a las normas y a las señales de tránsito, son las causas más comunes que
hacen del peatón un blanco de los accidentes.
El conductor tiene la responsabilidad de hacer todo lo posible para evitar atropellar a los pea-
tones. Debe tener en cuenta las siguientes recomendaciones:
EParar siempre cuando haya peatones atravesando una esquina, o en otros cruces, hasta
que ellos crucen.
ENo pasar desde atrás a un vehículo que ha parado en un cruce para peatones. Un peatón
que usted no alcanza a ver puede estar atravesando la vía. Trate de mirar por detrás o
encima del otro vehículo si debe pasarlo. Tal vez pueda ver los pies del peatón antes de
que él lo vea a usted.
ELos peatones tienen siempre la prelación sobre los vehículos en las cebras, en los lugares
demarcados o construidos para su paso, y en las esquinas cuando un vehículo va a girar
y el peatón está cruzando.
2.14.2.6. Los niños
Muchos accidentes ocurren cuando los niños cruzan la calle corriendo. Los niños viven su mun-
do aparte y en realidad habría que mantenerles lejos del tránsito. Sin embargo, esto no siempre
es posible, por lo que usted, en su calidad de conductor, debe anticiparse al comportamiento
espontáneo de los menores de edad.
Ministerio de Transporte
99
ELos niños tienen una estatura pequeña: por eso, con facilidad pueden no ser vistos cuan-
do juegan detrás de un vehículo estacionado.
ELos niños no tienen la vista completamente desarrollada: la vista no se desarrolla com-
pletamente hasta los 15 años de edad. Su campo visual es diferente al adulto.
ELos niños actúan impulsivamente: hacen lo que necesitan, sin pensar en las consecuencias.
ELos niños juegan siempre: para ellos todo es juego. No consideran que el tránsito puede
ser peligroso.
ELos niños solo empiezan a actuar de manera relativamente segura en el tránsito a partir
de los 9 - 12 años de edad.
ELos niños tienen dificultad para juzgar la distancia y la velocidad.
La presencia de un niño en la calle constituye en sí una señal de alerta. Como conductor usted
tiene la responsabilidad de que no ocurra un accidente. Usted es quien debe poseer los conoci-
mientos y ser previsible. ¡UN NIÑO NO PUEDE SER LA CAUSA DE UN ACCIDENTE! Por favor
proteja la vida de los niños y sea responsable al conducir.
Sea especialmente cauteloso y esté preparado para detenerse:
ESea cauteloso en áreas residenciales donde los niños juegan en las calzadas y en bordes
de andenes.
ETenga precaución porque muchas veces hay niños que descienden de un vehículo por el
lado que no deben.
EEn las proximidades de establecimientos educacionales en horarios de inicio y término de
actividades escolares hay que tener cuidado al conducir.
ECuando pase a un vehículo de transporte escolar detenido: tenga precaución porque pue-
de haber niños subiendo, bajando o cruzando delante o detrás de este.
EObserve bien el entorno cuando se encuentre cerca de un carro o vehículo que venda
golosinas o helados. Los niños se interesan más en éstos que en el tránsito.
2.1.4.2.7. Usuarios de las vías con impedimentos tecnológicos voluntarios
Hoy está de moda el uso de teléfonos celulares, auriculares, audífonos, reproductores de mú-
sica, lo que hace que peatones y ciclistas transiten por las calles haciendo uso de estos dis-
positivos móviles, aislándose acústicamente de todo lo que les rodea. Las personas se sienten
“conectadas” pero en la calle están expuestas.
Un peatón que camina hablando por un teléfono celular, con seguridad estará más atento a lo
que le diga su interlocutor que al tránsito, y es probable que pueda descender a la calzada sin
mayor precaución. Por ello, tenga también mucho cuidado con estos usuarios de la vía. Cola-
bore con una movilidad segura.
100
M
anual de Referencia para Conductores de Vehículos en General y Motocicletas
2.14.2.8. Conductores de edad avanzada
Por lo general, las personas mayores poseen gran experiencia como conductores y son pruden-
tes al volante. Sin embargo, existen alteraciones psicofisiológicas que se van produciendo al
avanzar la edad, las cuales pueden afectar la capacidad de conducción.
El deterioro de las capacidades psicomotoras necesarias para la conducción puede suponer,
por ejemplo, pérdida de fuerza al momento de frenar, peor manejo del volante, disminución en
la capacidad para mantener la atención, procesamiento más lento de la información de la vía,
o un aumento en el tiempo de reacción. Por esto, muchos adultos mayores tienen más riesgo
de sufrir accidentes en situaciones de tránsito complejas que exigen una respuesta rápida.
Por ello, hay que darles tiempo suficiente y no presionarlos a actuar. Algún dia estaremos en
esa situación.
2.14.2.9. Motociclistas
Las motocicletas son un medio de transporte utilizado cada vez con mayor frecuencia. Su fácil
manejo, su movilidad, su reducido tamaño y su comodidad son motivos más que suficientes
para que las personas elijan este vehículo como su medio de transporte.
Pese a sus ventajas, debido a sus características, los accidentes sufridos en este tipo de vehí-
culos resultan fácilmente fatales para sus conductores. Tenga en cuenta que hay más riesgo al
ser usuario de una moto porque su cuerpo está desprotegido.
Son frecuentes las colisiones que se producen en intersecciones con la participación de moto-
cicletas, por esta razón, debe tener especial cuidado al acercarse a los cruces, ya que es difícil
percibirlos a tiempo.
Como conductor de automóvil tenga especial cuidado con las motocicletas, porque son peque-
ñas y difíciles de ver, y generalmente, se meten en cada espacio entre vehículos; pese a que
no es correcto, es un hecho frecuente. Por estos motivos y para generar una movilidad segura
lo invitamos a soltar el acelerador (desacelerar) tan pronto la motocicleta lo rebase, tanto a 20
como a 120 km/h.
2.15. LOS JÓVENES Y LA CONDUCCIÓN
¿Por qué se exige una edad mínima para obtener una licencia de conducir?
La sociedad espera que a esa edad una persona haya alcanzado el grado de madurez requerido
para ser un ciudadano responsable y un conductor seguro en las vías. Sin embargo, la realidad
es distinta. Las estadísticas demuestran lamentablemente que los conductores jóvenes se ven
involucrados con mayor frecuencia en accidentes de tránsito que los conductores de más edad
y más experiencia.
Ministerio de Transporte
101
¿Cómo se explica esto?
La población joven tiene particularidades propias en su etapa vital, que influyen en una mayor
vulnerabilidad a sufrir accidentes de tránsito.
Tenga en cuenta que los jóvenes tienen una manera diferente en su movilidad:
ELos jóvenes tienen una excesiva necesidad de autoafirmación, lo que los hace más com-
petitivos y dispuestos a no obedecer las normas del tránsito.
ELa juventud tiene una capacidad de conducción sobrevalorada, por lo que no consideran
necesario utilizar medidas de seguridad como ponerse el cinturón o usar casco.
EAlgunos realizan comportamientos exhibicionistas en grupo, lo que los lleva a realizar
maniobras de riesgo cuando van acompañados.
ETienen mucho riesgo al conducir, lo que se puede relacionar con las competencias con
otros vehículos.
ESe dejan influir de la publicidad, especialmente por aquella que incita al riesgo.
Existen cinco (5) factores que influyen en la evaluación y aceptación del peligro, y que po-
drían explicar el comportamiento de los jóvenes que tienen mayor tendencia a sufrir acciden-
tes de tránsito:
EActitud frente al tránsito. No perciben la conducción como algo que puede llegar a ser
peligroso, difícilmente adoptarán comportamientos prudentes al conducir.
EAtribuciones sobre el comportamiento. Muchas personas creen que conducen mejor que
los demás, por lo que les atribuyen los errores a otras personas y creen que todos los
conductores deben marchar a su mismo ritmo y tomar los mismos riesgos.
EExperiencia en la conducción. Muchos ciudadanos no tienen experiencia en la conduc-
ción, luego no perciben bien los riesgos.
ENivel de control. Se confía en su capacidad de controlar el vehículo en situaciones peli-
grosas, por lo que asumen más riesgos.
EBaja percepción del riesgo. Algunas personas no ven como peligrosas situaciones de
riesgo (por ejemplo, conducir tras haber ingerido alcohol), por lo que su comportamiento
será más arriesgado.
Ser un buen conductor exige muchos conocimientos y destrezas: hay que ser capaz de registrar
a tiempo muchas impresiones sensoriales; el cerebro al conducir debe poder interpretar dichas
impresiones y adoptar una decisión rápida; hay que colocarse en la situación de otros usuarios
de la vía, hay que ser capaz de actuar con determinación y en forma correcta, y algo muy im-
portante: hay que ser previsor.
Es importante comprender la cantidad de procesos que el cerebro tiene que efectuar, cuando
generalmente se piensa que todo funcionará automáticamente al conducir. El cerebro nunca
evaluará las situaciones complicadas.
102
M
anual de Referencia para Conductores de Vehículos en General y Motocicletas
Basta que la velocidad se exceda solo un poco para que el límite de la capacidad se vea supe-
rado, y el conductor cometa un error en un abrir y cerrar de ojos. Los conductores jóvenes no
siempre han aprendido dónde está dicho límite, lo que les hace cometer más errores que los
conductores expertos. Además, las personas jóvenes tienen mayor dificultad para “corregir” sus
errores sobre la marcha.
Tenga en cuenta que un deportista hábil ha tenido miles de horas de entrenamiento. Esto nos
permite concluir que usted necesitará decenas de miles de kilómetros al volante para poder
ser considerado un conductor con relativa experiencia. Conducir en la vía pública no es igual a
hacerlo en una competencia o en un simulador de video.
Las personas aprenden durante toda la vida. Existen distintas formas de aprendizaje y tienen
lugar de diversas maneras, pero siempre y para que el aprendizaje sea efectivo, se requiere una
actitud positiva y el reconocimiento de las deficiencias de los propios conocimientos.
2.15.1 La voluntad y la necesidad de aprender
Creer que los conocimientos relativos al tránsito consisten solo en reglas de circulación y en
manejar un vehículo, refleja una comprensión muy superficial del grado de dificultad que sig-
nifica conducir en forma segura.
Para ser un buen conductor se requiere más que un aprendizaje superficial. Muchas situaciones
que pueden presentarse al conducir un vehículo deben experimentarse, discutirse y analizarse
con conductores experimentados; examinadas en publicaciones especializadas de carácter in-
ternacional. No basta con aprender normas de memoria, sino que es necesario reflexionar sobre
los diversos problemas que pueden surgir.
Aunque tenga una excelente formación y haya obtenido la licencia para conducir, debe conside-
rarse que está obligado a tener la experiencia para llegar a ser un conductor seguro. Las esta-
dísticas de accidentes relativas a personas con licencia de conducir obtenida recientemente son
bastante preocupantes. Por ello, si usted es joven, y especialmente si es varón, no sobreestime
su rapidez pensando que podrá “ganarle al reloj”, ya que estará poniendo en riesgo no solo su
vida, sino también la de los demás. Contribuya al cambio.
Muchas investigaciones muestran precisamente que el comportamiento de los conductores va
variando en la medida en que van adquiriendo experiencia. Así, la mayoría de los conductores
expertos y de edad madura, ya han aprendido que la mejor manera de evitar accidentes es
tomándose su tiempo para conducir.
Ministerio de Transporte
103
2.16. SITUACIONES ESPECIALES EN LA VÍA
2.16.1. Siga las instrucciones de los agentes de tránsito y de policía
Si un agente de tránsito y/o de policía le ordena detenerse, lleve su vehículo hacia el extremo
derecho de la calle o carretera y, si es posible, fuera del tránsito. Apague el motor. Si es de
noche, cambie los faros a las luces de estacionamiento.
Quédese tranquilo y siga las instrucciones del agente. Usted debe seguir cualquier orden o
instrucción que sea legal de cualquier policía. Asimismo, si el policía dirige el tránsito donde
hay un semáforo, obedezca al policía y no a las señales. Recuerde que las señales del agente
de tránsito priman sobre las restantes. Colabore con la movilidad segura que indiquen las au-
toridades viales.
2.16.2. El remolque de los vehículos
Solo se podrán remolcar vehículos por medio de una grúa. En caso de una urgencia, un vehículo
varado en la vía urbana puede ser remolcado por otro vehículo, solo para despejar la vía, es
decir, apenas unos metros para dejarlo donde obstaculice lo menos posible.
En las vías rurales, un vehículo diferente a una grúa puede remolcar a otro, con las máximas
precauciones, y debe cumplir las siguientes reglas:
ESi el vehículo es halado por medio de un cable, la distancia entre los dos vehículos debe
ser entre tres (3) y cuatro (4) metros.
ELos vehículos mayores de cinco toneladas no pueden ser remolcados sino mediante una
barra o un dispositivo especial.
ENo se puede remolcar un vehículo en las horas de la noche, excepto si se hace con grúa.
EEl vehículo remolcado debe portar una señal de alerta reflectiva en la parte posterior, o
llevar las luces intermitentes encendidas.
ENo se puede remolcar más de un vehículo a la vez.
2.16.3. Los vehículos de emergencia
Cuando los vehículos de emergencia encienden su luz roja intermitente y hacen sonar sus si-
renas, indican que deben desplazarse rápidamente y con urgencia para prestar un servicio de
auxilio, del cual dependen una o muchas vidas.
Todo conductor, sin excepción, debe ceder el paso a estos vehículos. Si el vehículo de urgencia
va en su mismo sentido, hágase a un lado para permitir el paso. Su pequeña colaboración,
sumada a la de los otros conductores, hará posible que un vehículo de emergencia se desplace
rápidamente.
104
M
anual de Referencia para Conductores de Vehículos en General y Motocicletas
Cuando solo escuche la sirena, pero no vea al vehículo, esté alerta, pues el vehículo de emer-
gencia puede llegar a enfrentársele porque alguien adelante suyo le dio paso. Si no puede ver al
vehículo de emergencia, vaya preparado para frenar, mire los lados de su carril, mire los espejos
hasta que lo encuentre o las luces o sirenas ya no sean notorias.
2.17. NORMAS ESPECÍFICAS PARA ACOMPAÑANTES,
PASAJEROS Y PARA MENORES EN VEHÍCULO PARTICULAR
2.17.1. ¿Quién es el pasajero o acompañante?
Pasajero o acompañante es toda persona diferente del conductor, que se transporta en un ve-
hículo. Es muy importante que el pasajero reconozca los peligros existentes en las vías, lo cual
le permite tener la capacidad para reaccionar y exigir que su vida sea protegida. Por ejemplo,
cuando se viaja en vehículos que transitan a velocidades superiores a las que la prudencia
aconseja, el pasajero debe exigir al conductor que reduzca la velocidad porque dicho compor-
tamiento atenta contra su vida. Si no lo hace, puede ser víctima de un accidente.
Utilice siempre el cinturón de seguridad, dicho dispositivo lo protegerá en caso de un accidente.
Utilice el cinturón adecuadamente, no lo estire después de que este ajustado, no ponga obje-
tos entre éste y su cuerpo (se incrustarán en usted si hay un accidente severo), no lo use por
debajo del hombro -o su cabeza, o su boca, o ambas- golpearán el timón o el tablero en caso
de accidente severo. El cinturón no esta allí para que usted se sienta cómodo con su uso, sino
para que sobreviva si algún vehículo lo golpea o si se sale de la vía.
2.17.2. Con niños a bordo
Los niños menores de diez (10) años deben ir en el asiento trasero del vehículo. Hasta los diez
años se recomienda el uso de Sistemas de Retención Infantil, es decir, de dispositivos como
sillas y anclajes que unidos a la estructura del vehículo, mantienen al menor en su sitio y lo
protegen de ser proyectado contra los bordes internos del mismo o fuera del vehículo en caso
de un impacto severo.
Etapas de la protección:
1. Hasta los seis (6) meses deben ir en la silla de atrás, alzados por un adulto que vaya con
su cinturón de seguridad ajustado. El cinturón no debe cubrir al bebé o su peso lo aplas-
tará en caso de choque.
2. Desde el séptimo (7º) mes pueden usarse sillas para bebés, orientadas hacia la parte
de atrás de los vehículos, sujetas al cinturón del vehículo o a dispositivos tipo Isofix. Se
recomienda que se usen hasta los 13 kilos de peso.
3. Después de un (1) año, las sillas pueden orientarse hacia adelante.
Ministerio de Transporte
105
4. El Sistema de Retención Infantil debe usarse hasta que el niño pueda usar el cinturón
(solo cuando la cinta diagonal se sitúe sin esfuerzo sobre la clavícula y no sobre el cuello).
Si el niño no alcanza aún a usar el cinturón porque el tamaño de la silla es insuficiente,
compre una más grande.
5. Si los niños están entre los ocho (8) y los diez (10) años y ya no “encajan” en las sillas,
use un cojín elevador para que puedan usar sin riesgo el cinturón de seguridad. Recuerde:
que sus cintas pasen sobre la clavícula y no sobre el cuello).
Compre para los niños el mejor dispositivo (silla infantil debidamente ajustada al cinturón del
vehículo) o silla para dispositivos tipo Isofix que pueda. Las que tienen apoyos laterales acol-
chados (pétalos o soportes) desde la cadera hasta la cabeza son las mejores, les protegen de
los impactos laterales evitando que el cuello se estire a niveles riesgosos para la vida del niño.
Los conductores de vehículos de carreras usan dispositivos similares que evitan el movimiento
brusco lateral.
Para los niños. Use los dispositivos de retención desde los primeros meses de vida de los niños,
de acuerdo con las edades, dimensiones y tipos de dispositivos enunciados, de forma que se
habitúen a ellos.
Para usted. No inicie la marcha hasta que verifique que se ha ajustado la hebilla del cinturón
o del dispositivo de los niños.
Gráfica 25. Silla para niños
Gráfica 26. Cojín elevador
Silla para niños (observe el peso que se sugie-
Puede usarse cuando el niño:
re en las indicaciones para cada una).
a) Pesa ya 30 o más kilos,
b) Mide entre 1,20 y 1,40 metros y
c) Alcanza a usar el cinturón con seguridad (la
cinta diagonal se mantiene sobre la clavícula).
106
M
anual de Referencia para Conductores de Vehículos en General y Motocicletas
Si su vehículo está equipado con dispositivo ISOFIX, prefiera las sillas
para ese sistema. Son más costosas que las convencionales, por favor
tenga en cuenta que la vida de sus hijos es muy valiosa.
Gráfica 27. Dispositivo de anclaje ISOFIX
No use Sistemas de Retención Infantil en la silla delantera y si su vehículo solo tiene sillas de-
lanteras, no lleve NUNCA menores de diez (10) años. Ubique la silla en el asiento central. eso
disminuirá las lesiones si un vehículo lo golpea lateralmente.
2.17.3. ¿Qué no hacer?
ENo permita que los niños se muevan de sus puestos, porque esto les pone en riesgo,
distrae al conductor y en caso de choque pueden ser los más afectados.
ENunca deje que saquen las manos, la cabeza, o ninguna otra parte del cuerpo por la
ventanilla del vehículo. Bajo ninguna circunstancia permita que la cabeza de un ocupante
sobresalga por el techo. En caso de frenada brusca o de impacto de otro vehículo (incluso
desde atrás) esa persona puede perder una extremidad o la vida.
Gráfica 28. Evite que los ocupantes se expongan fuera del vehículo
ENunca arroje objetos como botellas, latas o cajas por la ventanilla, pueden causar un
accidente.
EIdentifique los vehículos con evidentes fallas mecánicas: con olores a combustible o gas,
con puertas que no puedan abrirse o cerrarse adecuadamente, sin cinturones de seguri-
Ministerio de Transporte
107
dad, sin espejos, (por ejemplo) porque no garantizan un viaje seguro. Niéguese a viajar
en ellos.
ENo solicite al conductor realizar maniobras riesgosas (cruzar una fuerte corriente de agua,
adelantar en tramos de curvas riesgosas, líneas continuas o zonas de baja visibilidad).
2.17.4. ¿Cómo debe subir y bajar de un vehículo particular?
ENo lo haga por el costado por el que transitan los demás vehículos.
ENo lo haga cuando esté todavía en marcha. No suelte el cinturón de seguridad hasta que
el vehículo se haya detenido.
EEn lo posible, hágalo en los puntos en que la maniobra no genere peligro para usted o
a otros.
EEn los casos en que hay más pasajeros que continúan el recorrido, es preferible que des-
ciendan temporalmente, mientras baja con seguridad por el mismo costado el pasajero
que se apea definitivamente.
EBusque siempre un lugar seguro; si tiene que cruzar una vía, no se precipite para cruzar
la calle.
2.17.5. ¿Qué debe rechazar como pasajero?
El respeto a la vida es prioridad en la movilidad. Se debe exigir que el conductor actúe con pru-
dencia, absteniéndose de conductas o maniobras imprudentes. A continuación, se mencionan
algunas de ellas:
EQue la marcha se inicie antes de haberse cerrado las puertas del vehículo.
ECruzar las intersecciones cuando el semáforo este en rojo.
EConducir en zigzag, cambiando de carril bruscamente.
EConducir con exceso de velocidad.
EAdelantar en puentes, en curvas o túneles.
ERealizar maniobras de retroceso en presencia de peatones o de otro tráfico.
EQue el conductor haya ingerido alcohol u otras drogas psicoactivas.
2.18. La conducción en estado de embriaguez
La embriaguez se define como “El estado de alteración psicosomática producido por el uso o
abuso de sustancias embriagantes”, o también como: “El estado de alteración de las potencia-
lidades psíquicas y somáticas, de carácter grave y de corta duración en el tiempo, ocasionada
por la ingestión, uso o abuso de alcohol o cualquier otra sustancia psicoactiva.
108
M
anual de Referencia para Conductores de Vehículos en General y Motocicletas
Al hablar de embriaguez no solo nos referimos al alcohol, sino también a los efectos producidos
por drogas que producen alteraciones psicosomáticas.
Se hace énfasis en el consumo del alcohol, principalmente por ser socialmente aceptado su
consumo responsable. Sin embargo, sus efectos psicológicos son: desinhibición, euforia, re-
lajación, aumento de la sociabilidad, dificultades para hablar, dificultad para asociar ideas y
descoordinación motora, la que en la conducción es inadmisible.
Para calcular cuándo una persona puede estar embriagada, se cuenta con tasas de alcoholemia
(cantidad de alcohol en la sangre):
1.
Entre 0,15 y 0,5 g/l (gramos de alcohol etílico por litro de sangre) leve alegría, disminuyen
los reflejos, la capacidad para apreciar las distancias, trastornos motores, desinhibición,
perturbaciones leves en la conducta. El riesgo de accidentes de tráfico se multiplica hasta
por tres (3) debido a la afectación en la apreciación de las distancias y subestimación de
la velocidad.
2.
Entre 0,5 y 0,8 g/l, produce mayor desinhibición, expresiones amorosas, parloteo, eu-
foria, ligera pérdida de la coordinación, pérdida de la agudeza visual, disminución de la
memoria y lentitud en el tiempo de reacción.
3.
De 0,8 a 1,5 g/l, se pasa a comportamientos de confusión y agresión, desorientación e
incoordinación. Aparecen cansancio y fatiga. El riesgo de sufrir un accidente se multiplica
hasta por siete (7).
4.
A partir de 1,5 g/l, se alcanza un estado completamente evidente de embriaguez. El ries-
go de accidente llega a multiplicarse por quince (15) debido a la mayor dificultad en la
ejecución de tareas de discernimiento.
5.
Entre los 1,5 y 2 g/l el efecto depresor del alcohol sobre el sistema nervioso central es
evidente y aparece el estado de tristeza, mareo por el movimiento incontrolado de los ojos
(nistagmus) y vomito, se pierde la conciencia y la memoria.
6.
A más de 2 g/l, la personas parece “narcotizada” la confusión y la incoordinación motora
hacen que el individuo tenga un comportamiento imprevisible, pierde su autonomía de
marcha.
7.
A partir de 3 g/l, la intoxicación es severa, se produce estados de hipotensión e hipoter-
mia, alcanzándose el estado de coma a partir de los 4-5 gr/l.
2.18.1. Efectos del alcohol en la conducción
Los efectos psicológicos producidos por el alcohol hacen que se disminuyan las facultades.
Cuando una persona está en estado de alcoholemia se produce:
EDificultad para percibir el color rojo (de frenado, semáforos, señalizaciones de obras).
EDificultad para acomodar la vista a la luz, a la oscuridad y a los cambios de luz (autopis-
tas, cruces, túneles, etc.).
Ministerio de Transporte
109
EApreciación inexacta/equivocada de las distancias (adelantamientos, entrada en curva,
no respetar distancia de seguridad, etc.).
EDisminución del campo visual. La visión normal del ojo humano disminuye, quedando
reducido el ángulo del campo visual (visión periférica), por lo que se pierden los estímulos
que están en los laterales (cruces). Aumento del tiempo de reacción.
EDisminución de los reflejos y aumento del tiempo de reacción. Aumenta la distancia
recorrida desde que el conductor percibe la señal hasta que actúa sobre los mandos del
vehículo (al frenar ante un peligro, si se ha bebido, se recorre un 10% más de distancia:
esos metros pueden ser mortales, en ellos puede arrastrar vehículos o personas).
EPerturbación del sentido del equilibrio.
EImprecisión en los movimientos.
EDisminución de la resistencia física y aumento de la fatiga.
EEuforia, sentimientos de invulnerabilidad, subestimación del riesgo, sentimientos de im-
paciencia y agresividad y disminución de la capacidad de atención.
2.19. Las drogas y estupefacientes (drogas de abuso)
El mayor riesgo de conducir luego de consumir drogas es el hecho de que todas actúan sobre
el cerebro y pueden alterar la percepción, la cognición, la atención, el equilibrio, la coordina-
ción, el tiempo de reacción y otras facultades requeridas para conducir de manera segura. Los
efectos de cada droga específica difieren dependiendo de su mecanismo de acción, la cantidad
consumida, el historial del consumidor y otros factores.
Las drogas de abuso más consumidas en la actualidad son marihuana, cocaína, éxtasis, anfe-
taminas y alucinógenos. Su consumo, además de constituir un riesgo para su salud, conlleva
peligros reales al conducir bajo sus efectos, por lo que es necesario conocer estos riesgos.
Si usted consume alguna de estas sustancias, no debería conducir nunca.
2.19.1. Marihuana
Se clasifica como depresor, alucinógeno. No es estimulante. Sus efectos en el organismo son de
rápida aparición y varían según la dosis, el tipo de marihuana y el estado del individuo, tanto
físico como anímico.
Las principales consecuencias de su consumo son:
ESe altera la percepción del entorno (por ejemplo los colores).
ESe altera la percepción del tiempo, del espacio y de la velocidad. No hay una buena no-
ción de las distancias.
110
M
anual de Referencia para Conductores de Vehículos en General y Motocicletas
ECuesta mantener la concentración y aumenta la predisposición a distraer la atención
del volante.
EAumenta el tiempo de reacción así como la distancia de detención ante una situación
de riesgo.
EProduce fuertes somnolencias.
2.19.2. Cocaína
Es un estimulante cuyos principales efectos son:
EProduce un comportamiento más competitivo e incluso agresivo.
EEl comportamiento de quien la consume puede volverse impulsivo, lo que lleva a cometer
grandes errores al volante.
ESe sobreestiman las capacidades, lo que conlleva a asumir mayores niveles de riesgo,
cometer más infracciones y conducir de forma peligrosa.
ELa percepción del entorno se ve alterada y disminuye la capacidad de concentración y hay
predisposición a distraerse fácilmente.
2.19.3. Éxtasis
EEs posible experimentar ilusiones ópticas, como flashes en la periferia del campo visual,
lo que podría ocasionar la acción de maniobras evasivas bruscas y peligrosas.
EEl éxtasis puede generar las siguientes manifestaciones: períodos de mayor sensibilidad
a la luz (por lo tanto mayor tendencia a los deslumbramientos) o episodios de visión bo-
rrosa, dificultad para mantener la concentración,
2.20. Sustancias antisueño
(prescritas o de libre comercio)
Entre las drogas que evitan la aparición del sueño se encuentran las anfetaminas. Estas pro-
ducen un exceso de actividad y buen humor, que por lo general, trae como consecuencia una
efímera y fuerte sensación de autoconfianza. Al poco tiempo, su consumo tiene efectos tales
como irritación y falta de capacidad de concentración.
Los agentes somníferos, al igual que los sedantes, pertenecen al grupo de productos que redu-
cen el estado de vigilia. Su consumo produce una sensación de relajamiento y amodorramien-
to. Cuando son consumidos durante largo tiempo, con frecuencia provocan en la persona una
especie de apatía y, en casos extremos, pueden conducir a la inconsciencia.
Ministerio de Transporte
111
2.21. Riesgos de enfermedades
y medicamentos en la conducción
Cada día existe mayor conciencia social de los riesgos que conlleva conducir bajo los efectos del
alcohol o de las drogas; sin embargo se desconoce la inseguridad de conducir bajo los efectos
de muchos medicamentos. Tampoco se tiene conciencia de los riesgos que puede tener una
determinada enfermedad a la hora de conducir un vehículo.
Algunos medicamentos disminuyen la atención y aumentan el tiempo de reacción al condu-
cir. Sin embargo, no todas las enfermedades revisten los mismos riesgos para la conducción,
por ejemplo, los trastornos neurológicos son los que tienen mayor riesgo de ocurrencia de
accidentes, seguidos de adicciones a medicamentos (de forma similar a la adicción a drogas)
y la diabetes. Otras patologías que revisten riesgos en la conducción son las enfermedades
cardiovasculares, problemas en el sistema motor, artritis, dificultades para escuchar y algunos
problemas de visión.
Si usted tiene alguna enfermedad, es su responsabilidad preguntar a su médico tratante acer-
ca de las consecuencias y riesgos de conducir con su patología. Esto le permitirá tomar las
precauciones necesarias para evitar sufrir un accidente. De la misma manera, si debe ingerir
medicamentos por prescripción médica, infórmese sobre los posibles efectos de los mismos en
la conducción, consultando a su médico tratante o leyendo la información que se encuentra en
el prospecto del medicamento.
2.22. Enfermedades que pueden afectar la conducción
El conducir un vehículo con seguridad requiere de toda nuestra concentración y capacidad de
reaccionar adecuadamente ante situaciones de riesgo, por lo que es necesario un buen estado
físico y mental.
Tabla 4. Enfermedades y efectos en la conducción
Tipo de
Enfermedad
Posibles riesgos para la conducción
enfermedad
específica
Hipertensión Arterial
Mareos, pérdida repentina de conciencia.
Arritmia
Pérdida de atención.
Cardíaca
Angina de pecho
Pérdida de concentración.
Infarto
Se desaconseja conducir hasta 3 meses después.
Insuficiencia cardíaca
Falta de concentración, somnolencia.
Rinitis alérgica
Pérdida de atención, pérdida de concentración, menor coordi-
Gripe/resfriado común
nación visual, irritación ocular.
Asma bronquial
Pérdida de atención, pérdida de concentración; somnolencia.
Respiratoria
Bronquitis crónica
Pérdida de atención, dificultad de movimientos.
Apnea obstructiva del sueño
Pérdida de atención
Pérdida de atención y somnolencia
112
M
anual de Referencia para Conductores de Vehículos en General y Motocicletas
Tipo de
Enfermedad
Posibles riesgos para la conducción
enfermedad
específica
Demencias (Alzheimer)
Déficits cognitivos graves, desorientación.
Epilepsia
Pérdida de concentración, descoordinación de movimientos,
Neurolológica
Depresión
posibilidad, posibilidad de ataques repentinos.
y Transtornos
Transtornos de ansiedad
Distracciones (ensimismamiento); somnolencia, lentitud de
Mentales
movimientos, comportamiento errático o imprevisible.
Impulsividad, pérdida de concentración, pérdida de atención,
agresividad.
Fuente: CONASET - Chile.
Si usted tiene una enfermedad crónica, puede disminuir el riesgo de sufrir un accidente a través
de las siguientes acciones:
EConocer bien su enfermedad.
EConocer los efectos secundarios de los medicamentos que consume.
EReconocer los síntomas de una crisis y saber cómo actuar.
EEvitar situaciones desencadenadas por una crisis.
EEvitar conducir durante una crisis o en fase aguda de la enfermedad.
ENo modificar ni abandonar el tratamiento sin prescripción médica.
ENo consumir alcohol mientras utilice medicamentos.
EConsultar con su médico tratante los riesgos de su patología para una conducción segura.
2.23. El estrés (Stress)
El estrés es un mecanismo de defensa del organismo ante situaciones amenazantes o que
demandan un gran esfuerzo. En este sentido las reacciones de estrés pueden ayudar a superar
determinadas situaciones adversas, sin embargo, si la situación se mantiene durante mucho
tiempo pueden sufrirse trastornos de sueño, ansiedad, problemas digestivos e incluso infartos.
El estrés implica que la energía síquica se convierte en angustia provocando reacciones in-
correctas. En lugar de concentrar las fuerzas en la solución de un problema difícil, el estrés
empeora la conducta orientada a la solución del problema. No obstante, es importante recordar
que no todo el estrés tiene que ser necesariamente negativo. Por el contrario, cierto grado de
estrés puede contribuir a mejorar el rendimiento.
La influencia negativa de un grado demasiado alto de estrés radica en que el conductor puede
tener reacciones impulsivas y/o reducir su campo de atención, aferrándose las personas a cier-
tos pensamientos o acciones.
Ministerio de Transporte
113
Otra forma de reacción a causa del estrés es el “rendirse”. La sensación de fracaso se convierte
inconscientemente en el sentimiento dominante y quien conduce se muestra pasivo y en el peor
de los casos, alejado de sí mismo y contemplando el desarrollo de los acontecimientos como
si fuera un espectador.
También existe la posibilidad de que una persona, bajo estrés, pueda tener reacciones de páni-
co. Los sentimientos se apoderan de ella, efectuando una serie de acciones innecesarias o sim-
plemente inadecuadas. Un conductor dominado por el pánico no tiene posibilidad de resolver
por sí mismo la situación.
Todos estos estados son extraordinariamente graves. Siempre se debe evitar conducir cuando
se presentan síntomas de estrés, así como también se debe tratar de no llegar a situaciones de
estrés mientras se conduce. Recuerde que proteger su vida debe ser su prioridad.
2.24. La depresión
La depresión es una enfermedad muy frecuente en nuestra sociedad. Su principal característica
es sufrir una alteración del estado de ánimo que trae como consecuencia episodios de apatía,
tristeza, decaimiento y falta de energía, entre otros. En caso de sospechar que usted esté pa-
deciendo una depresión debe acudir a un especialista lo más rápido posible, de forma que este
determine la terapia a seguir.
La depresión puede provocar ideas suicidas. Existen antecedentes de intervención en “acciden-
tes” de tránsito incluso intencionalmente, verdaderos delitos, en personas con esta patología.
Además la depresión influye sobre las capacidades para conducir un vehículo. En efecto:
ELos cambios de estado de ánimo provocan que el conductor esté sumergido en sus pen-
samientos y no en las condiciones del tránsito.
ENo existe la misma preocupación por parte del conductor de buscar información del en-
torno, por lo que podría demorar en detectar situaciones de riesgo, como un peatón que
ingresa a la calzada.
ELa depresión conlleva mayor probabilidad de sufrir estados de somnolencia y de fatiga,
por lo que no se recomienda conducir de noche, ni durante mucho tiempo, ni en entornos
monótonos.
EUna persona con depresión puede alterarse con facilidad ante algunas circunstancias y
reaccionar de forma impulsiva o desproporcionada ante los demás usuarios de la vía.
ELa depresión produce inseguridad, lo que facilita cometer errores o comportarse de forma
inesperada al conducir.
ENormalmente se consumen medicamentos que aún siendo formulados, afectan la capaci-
dad para conducir.
114
M
anual de Referencia para Conductores de Vehículos en General y Motocicletas
2.25. Medicamentos que afectan
directamente la conducción
No todos los medicamentos alteran las capacidades para conducir con seguridad. Es importan-
te que usted pregunte a un profesional los efectos que podría ocasionarle el medicamento que
está tomando. A continuación se detallan efectos no deseados de algunos medicamentos de
uso generalizado en la población.
2.25.1. Antihistamínicos
Son de uso común y extendido para el tratamiento de alergias, existen de diversos tipos, pero
algunos de ellos tienen efectos secundarios para el organismo que resultan especialmente pe-
ligrosos para la conducción.
Se ha comprobado que el riesgo de conducir bajo los efectos de algunos de estos medicamentos
es equivalente al riesgo de conducir con una tasa de alcohol en la sangre de 0,5 g/l a 0,8 g/l;
esto es, conducir bajo la influencia del alcohol. Por favor tenga en cuenta el riesgo que implica
conducir al ingerirlos.
Los antihistamínicos más modernos son mucho más seguros para la conducción, ya que nor-
malmente no producen somnolencia, como si pasa con los convencionales. Nunca consuma
antihistamínicos mezclados con alcohol o con otros medicamentos, ya que podrían producir
efectos no deseados.
2.25.2. Psicofármacos
Son aquellos medicamentos usados para el tratamiento de enfermedades mentales, tales como
depresión, ansiedad o trastornos del sueño y muchos de ellos pueden alterar nuestras capaci-
dades para conducir con seguridad de forma importante.
Existen muchos tipos de psicofármacos:
EAnsiolíticos, sedantes e hipnóticos, de uso para aliviar síntomas de ansiedad, disminu-
ción de estados de activación elevada e inducción de sueño.
EAntidepresivos.
ENeurolépticos o antipsicóticos, de uso en el tratamiento de trastornos de tipo psicótico
(por ejemplo: esquizofrenia). Algunos pueden provocar sueño e hipotensión.
EPsicoestimulantes, que tienen un efecto activador sobre el sistema nervioso central y
sobre las funciones psíquicas (por ejemplo algunos tipos de anfetaminas). Si debe consu-
mirlos, no conduzca.
Algunos de estos medicamentos generan efectos tan importantes en el organismo que, en algu-
nos países se prohíbe conducir mientras se consumen.
Ministerio de Transporte
115
Le recomendamos
Cuando vaya a consumir medicamentos, en especial los antes menciona-
dos, usted debe consultar al médico sobre los posibles riesgos para la con-
ducción, de forma tal de que pueda adoptar los cuidados necesarios. Sea
responsable en la conducción y contribuya a generar una movilidad segura.
Si consumió licor, espere al menos veinticuatro (24) horas para conducir de
nuevo, pues su alcoholemia puede tardar ese tiempo en desaparecer y si se
le hace un examen, estará embriagado para fines legales.
2.26. UNA MIRADA SOBRE EL COMPORTAMIENTO
SEGURO EN LA MOVILIDAD
El hecho de cometer infracciones también incide en la accidentalidad. El 73% de los motoci-
clistas que ha tenido choques afirman cometer infracciones por afán1.
La seguridad vial es un asunto de todos. En Colombia propendemos por generar una cultura
ciudadana para una movilidad segura. Luego de leer las anteriores páginas usted podrá cues-
tionarse si es un buen actor en la vía y si su comportamiento contribuye a la movilidad en el
país. Evaluemos o ponga a prueba su disposición.
Comencemos con un test:
a)
¿Atender un mensaje de texto y responderlo con no más de tres palabras, requiere de
aproximadamente once (11) segundos; de ellos 5,39 segundos se emplean en responder-
lo. Conduciendo a una velocidad de 50 km/h, ¿qué distancia se recorrería sin ver la vía?
13,8 m.
74,8 m.
151,8 m (respuesta en el pie de página)2
b)
¿Qué influye más en las lesiones que se causan en un accidente de tránsito?:
1.La masa (o peso) del vehículo
2.La velocidad
3.El ángulo de impacto3
1. Fuente: Encuesta de caracterización de los motociclistas colombianos. CFPV- Fundación Ciudad Humana. 2010
2. Las personas al observar los mensajes en el teléfono inteligente alternan la mirada entre la vía y la pantalla del dispositivo.
Mientras se manipula el teclado se pierde la vista de la vía durante un segundo cada vez, ocasionando una incremento en
los tiempos de reacción y la capacidad de maniobrabilidad.
3. Si tenemos en cuenta que la energía cinética que lleva un vehículo cuando atropella a un peatón se transforma en energía
potencial aplicada a las distintas partes del peatón, y que es directamente proporcional a la masa del vehículo y al cuadrado
de la velocidad, se puede constatar entonces que la velocidad influye más que el peso del vehículo en la gravedad de las
lesiones del peatón atropellado. Energía Cinética=1/2 m.v2 (Centro Zaragoza, No. 47 enero/marzo 2011).
116
M
anual de Referencia para Conductores de Vehículos en General y Motocicletas
c)
¿Si se atropella a una persona a 60 km/h la probabilidad de que muera es?:
1.4%
2.9%
3.25%
4.83%
5.100%4
d)
¿Qué ocasiona al momento de un choque, que el conductor tienda a sufrir más heridas en
la cabeza y el tórax, mientras que el pasajero tiende a sufrir más heridas en las rodillas,
fémur y cadera? Asumimos que ninguno de los dos utilizaba cinturón de seguridad.
1. El conductor se proyecta hacia arriba por el momento angular
2. El pasajero se desliza hacia abajo por el momento lineal
3. El conductor impacta contra el volante y el parabrisas
4. El pasajero impacta contra el tablero o por debajo del asiento delantero
5. A y B son verdaderas
6. C y D son verdaderas
7. Todas las anteriores5
Las anteriores preguntas no tienen la finalidad de evaluar el conocimiento sobre las normas de
tránsito, buscan más bien indagar si la persona comprende la implicación de las dinámicas del
movimiento y el riesgo en relación con la seguridad vial.
Hay una diferencia importante entre seguridad vial y tránsito. Por favor tenga en cuenta que
más allá del cumplimiento de las normas o de evitar infracciones, la seguridad vial se ocupa de
identificar los peligros, valorar los riesgos, prevenir los accidentes y minimizar los daños o las
lesiones que se pueden sufrir.
La accidentalidad no es fortuita, imprevista y se escapa a nuestro control como desafortuna-
damente se desprende de las definiciones que sobre accidentes se encuentran en las normas6.
Por el contrario es la consecuencia de un fallo evitable y predecible, consecuencia de un pro-
ceso en el cual se involucran varios factores que se presentan en secuencia; el 90% son de
carácter humano.
4. Según distintos estudios a 20 km/h el 4% de los atropellos son mortales; este porcentaje se eleva al 9%, a 30 km/h y a un
25%, a los 40 km/h. A 50 km/h el porcentaje de perder la vida es de un 83% y a 60 km/h es casi del 100% el crecimiento
del riesgo no es lineal sino exponencial. (Centro Zaragoza, No. 47 enero/marzo 2011).
5. Todas las anteriores. El desplazamiento de los cuerpos dentro del vehículo se diferencian por las dos leyes físicas expuestas:
el conductor, asido al volante genera un movimiento angular que tiene como eje las manos del conductor.
6. Ley 769/02 Artículo 2. Accidente de tránsito: Evento generalmente involuntario, generado al menos por un vehículo en
movimiento, que causa daños a las personas y los bienes involucrados e igualmente afecta la normal circulación de los
vehículos que se movilizan por la vía o vías comprendidas en el lugar o dentro de la zona de influencia del hecho.
Ministerio de Transporte
117
La edad, la inexperiencia, el sexo, el estado de ánimo, la idoneidad al conducir, las impruden-
cias, la conducción temeraria, el irrespeto a las señales de tránsito, la comunicación a través de
telefonía inteligente o el consumo de sustancias que producen alteración en la percepción, van
a tener una incidencia fundamental en la valoración de un riesgo, en la capacidad de reacción,
en las decisiones que se tomarán ante una circunstancia del tráfico y en la maniobra final; por
lo tanto determinarán la capacidad para evitar el accidente.
Valoración del riesgo, capacidad de reacción, decisiones y maniobra son los factores que inter-
vienen en la movilidad segura y que agrupamos bajo el nombre de comportamiento humano.
En dos momentos cruciales de este proceso se integran a la conducta, la actitud y el compor-
tamiento que aportarán los valores, la forma, dirección e intensidad de las acciones con las
cuales se reacciona ante cualquier circunstancia que se presente del tránsito.
Factores individuales
Edad
Sexo
Capacidad de percepción
Habilidades
Factores Psicológicos
CONDUCTA
Valores morales
(Norma de Vida)
Cognición
Causa
Estado de ánimo
Motivación
Experiencias previas
Finalidad
Distracción
REACCIÓN
Factores Sociales
Modelos sociales
ACTITUD
DECISIÓN
Valores éticos
(Valoración)
Racionalidad
Presión del grupo
Conocimientos
Intuición
Cultura
Experiencia
Hábitos
Otros actores sociales
Emociones
Prejuicios
Tipo de relaciones
ENTORNO
RIESGO
COMPORTAMIENTO
Actores viales
Grado de peligrosidad
(Modo de actuar)
Espacio público
Probabilidad de
Práctica social
Tráfico
ocurrencia
Maniobra
Severidad de las
consecuencias
EVENTO DE TRÁNSITO
Gráfica 29. Proceso de reacción en las maniobras de tránsito
118
M
anual de Referencia para Conductores de Vehículos en General y Motocicletas
Proceso de Reacción - I
Si se graficara el proceso que implica tomar una decisión y ejecutar una maniobra mientras
se transita por una vía, los factores involucrados en la realización de esas dos actividades se
interrelacionarían de la manera que se observa en el Gráfica No. 29 (Proceso de Reacción - I).
Demuestra el gráfico que en el momento de reaccionar ante un evento, el cerebro ha realizado
un juico de la situación (actitud) para lo cual utiliza toda la información disponible actual y
anterior, con la cual guía el comportamiento.
Así que es necesario ayudarle al cerebro a tomar la mejor decisión, la cual no necesariamente
es la que al egoísmo o al afán les parece la más conveniente; al contrario, probablemente lo
más conveniente sea dejar que el otro actúe primero y mejor esperar. Juicio de valor que sus-
tenta la necesidad de formar a la persona que va a conducir; no es enseñarle para que repita de
memoria algunas normas de tránsito, sino hacerlo competente, hacerlo idóneo para valorar las
situaciones en las cuales su integridad personal o la de otros se ve amenazada.
El comportamiento humano
El problema del tráfico además de los aspectos técnicos como el estado de las vías, la con-
gestión vehicular o la imprudencia de los actores de la movilidad, incluye dos condiciones que
lo hacen de mayor complejidad en el momento de abordar su análisis y por supuesto, en la
definición de las estrategias con las cuales podemos mejorar las condiciones de seguridad en
el mismo: la cotidianidad y creerse con mayores habilidades.
La cotidianidad
Caminar, conducir o ser transportado es una acción diaria. Nuestra movilidad en la mayoría de
los casos, se realiza en rutas que son familiares, a las mismas horas y generalmente, con las
mismas personas. Este comportamiento se conoce como hábito.
Para resumirle de forma práctica: el cerebro ha registrado lo cotidiano de tal manera que lo
nuevo por aprender es muy poco, registra lo eventual porque es aquello que se sale de los pa-
rámetros de lo cotidiano y de esta manera hace un gran ahorro de energía.
Un ejemplo es el uso del teléfono celular en la conducción. Ya tenemos como aprendizaje que
ante una llamada o un texto recibido por el celular, será su comportamiento que determine su
actitud en la movilidad segura: es peligroso por la distracción, ocasionaría una multa, no se
tienen manos libres, sería mejor detenerse.
Equivocadamente se ignoran estos criterios con justificaciones que el ciudadano considera váli-
das: en alguna ocasión se veía en televisión como muchas de estas justificaciones se presenta
como “excusas”, y al hacerlo, se pierde la mejor de sus estrategias de defensa ante el riesgo,
esto es, la propia autorregulación.
No vaya en contravía de la norma, y evite poner en riesgo a otros ciudadanos en la vía, así que
nuestra recomendación será siempre, ubíquese en la posición del otro, la persona que se puede
ver afectada por su conducta, preguntándose ¿Qué pensaría usted de una persona que realiza
una conducta similar?
Ministerio de Transporte
119
La habilidad
Es usual observar que muchas personas al conducir toman el celular con la mano izquierda,
pero no intentan escuchar con el oído del mismo lado, sino que cruzan el brazo para colocar el
aparato sobre el oído derecho7 complicando con esta maniobra el control del vehículo. Como
la atención del conductor está centrada en la comunicación a través del celular, el cerebro se
ve forzado a tener que llamar la atención constantemente para realizar de forma consciente
acciones que ya estaban automatizadas (es evidente para cualquier conductor, que al momento
de contestar una llamada, tiene que “pensar” ser consciente de realizar maniobras como hacer
un cambio o poner una direccional). La recomendación es no confiarse de la habilidad o de la
capacidad de los sentidos; ambos se ven considerablemente comprometidos al conducir de
forma distraída o al decidir realizar otra actividad diferente a la maniobra atenta de un vehículo.
Las capacidades de los humanos son limitadas y tienden a verse comprometidas ante factores
como la velocidad, la distracción o la fatiga, por lo cual es prudente acoger las recomendaciones
con respecto a los límites de velocidad, la atención y las detenciones frecuentes en viajes largos.
El espacio compartido
Los problemas de tráfico se originan en las relaciones entre las personas que utilizan vehículos
y que se movilizan por las vías. Al transitar la persona encuentra que no está sola y que debe
compartir el espacio, momento en que puede aparecer el egoísmo en la vía.
Es importante que tengamos en cuenta el respeto, la tolerancia, la cooperación, la paciencia en
el uso del espacio público.
El egoísmo conlleva a que las personas apliquen de manera sesgada las reglas favoreciéndose
a sí mismos8 y por supuesto desfavoreciendo el derecho de los demás. Es democrático hacer
un uso de las vías y carreteras de manera que todos los ciudadanos podamos transitar de
acuerdo con la normatividad, asumiendo un comportamiento responsable y aportando a una
convivencia pacífica.
Es importante generar una cultura ciudadana y para ello se asume la necesidad de educar y de
cambiar la actitud. La seguridad vial no se asocia únicamente al conocimiento y respeto de las
normas de tránsito (regulación, control, señalización y reglamentación) o de tráfico (congestión
vehicular, estado o cantidad de las vías, impacto de los sistemas de transporte), es importante
tener en cuenta la intencionalidad: el uso privilegiado del espacio público debe ser democrático.
Así que es posible tener un esquema de conducta en el que el comportamiento que tenemos
al circular en el espacio público, es determinado por actitudes emocionales (juicios que hace-
mos, no desde el conocimiento o la experiencia sobre los eventos, sino desde las emociones);
guiadas además por una concepción egoísta sobre la prelación en el tránsito, y bajo el criterio
7. Dependiendo de donde está los centros del lenguaje e inteligencia verbal dominantes, se tiende a utilizar un lado o el otro.
Por lo general los centros verbales y de lenguaje están en el hemisferio izquierdo, de ahí que se tienda a utilizar el teléfono
en el oído derecho.
8. Kohlberg, L. & Power, F.C. & Higgins, A.; La educación moral según Lawrence Kohlberg; GEDISA; Barcelona (España);
1999.
120
M
anual de Referencia para Conductores de Vehículos en General y Motocicletas
de que se es invulnerable, que no puede suceder un accidente o que sus habilidades serán
suficientes para sortearlo de forma eficiente y sin daño alguno.
La intervención de la movilidad9 para garantizar la seguridad vial
La seguridad vial sobrepasa las fronteras del tránsito y del transporte, de las normas y sus
multas; en otras palabras no es un asunto de conductores intransigentes y de peatones irres-
ponsables, sino de esquemas de cultura ciudadana que involucran todos los aspectos de la
movilidad.
Así que el compromiso es lograr un aprendizaje adecuado para tener herramientas con las cua-
les superar eficientemente las situaciones cambiantes en la movilidad.
Los esquemas10 son las concepciones sobre las que se estructuran teorías para explicar un
evento o una situación; ellos son algo dinámico, por lo tanto, la situación permite a su vez re-
definirlos y hacer nuevas teorías con respecto a otros aspectos equiparables que se afrontan en
la realidad. Por lo tanto, se puede afirmar que en los esquemas hay una gran oportunidad de
aprendizaje, de modificar la actitud hacia el tránsito y sobre todo hacia la seguridad. Por ello
es necesario permitir una ayuda externa para “cambiar esquemas”.
Lo que no se ha dicho sobre el cambio de esquemas, es que si la nueva información con la cual
se pretende modificar la percepción de una situación no se ajusta a las expectativas de la per-
sona, a sus juicios iniciales, entonces se tenderá a distorsionarla buscando con ello acomodar
esa información que confronta, que causa conflicto, con las creencias y los esquemas previos.
Muy seguramente es el momento en que se escucha expresiones acompañadas de un “sí,
pero…”. “Me gusta estudiar, pero...”. Así que se debe estar atento al momento en que la
persona comienza a utilizar este tipo de expresiones, ya que indica que está bloqueándose
la inteligencia a fin de proteger y no tener que cambiar los esquemas previos. Traducido a la
accidentalidad significa que no se procurará obtener un aprendizaje de la situación de riesgo
a la cual se sometió la persona, por lo cual en el futuro ante una situación parecida, probable-
mente se volverá a cometer el mismo error.
Cambiar la forma como se comporta la gente requiere por lo tanto de un aprendizaje que conlle-
ve la construcción de nuevos conocimientos y nuevas formas de actuar . Conocimientos que se
centran sobre la comprensión de los riesgos y la anticipación de sus efectos para, con base en
ellos, retener el aprendizaje nuevo, reescribiendo a la vez el esquema mental que lo sustentará.
Las personas no aprenden nada si en el momento de anteponer los nuevos conocimientos y com-
portamientos a las viejas creencias y hábitos, se percibe que aquellos son incongruentes o in-
9. La movilidad es entendida como el ejercicio del derecho a la libre circulación, procurando conservar la vida y el disfrute del
espacio público. Actuando responsablemente y promoviendo el respeto del derecho de los otros actores a la vida, la vía y
el aprovechamiento del espacio público.
10. Un esquema es un conjunto estructurado de conocimientos y procedimientos de acción en distintos ámbitos específicos
(Rumelhart: 1980).
Ministerio de Transporte
121
consistentes ante estos. Evitar que los viejos esquemas se sostengan requiere de un esfuerzo en
dos direcciones, en la reformulación de los valores y en la redefinición de los comportamientos.
Factores
individuales
CONDUCTA ESQUEMAS
Comprensión
Factores
Psicológicos
Conocimientos
retención
Procedimientos de acción
aprendizaje
Existencia
activación
Factores
uso
Sociales
REACCIÓN
ACTITUD (Valoración)
Nuevos conocimientos
DECISIÓN
Nuevos procedimientos
de acción
COMPORTAMIENTO
ENTORNO
RIESGO
Grado de peligrosidad
Probabilidad de
ocurrecia
Severidad de las
consecuencias
EVENTO DE TRÁNSITO
Gráfica 30. Proceso de cambio en la estructura cognitiva
a través de reinterpretar esquemas
Esquema de comportamiento
Si los comportamientos están determinados por las actitudes y estas a su vez se adoptan en
función de los valores, un paso importante para entender el tráfico y la seguridad de otra ma-
nera es reevaluando los valores que asumen las personas en las situaciones de tráfico. De esta
forma se pueda generar un nuevo acuerdo social en donde los valores promuevan la autopro-
tección y el respeto por el derecho de los otros a compartirlo, lo cual implica la responsabilidad
sobre la seguridad de los otros actores del tránsito.
Los valores que se deben cambiar al incluir estos dos fines, la autoprotección y el respeto al
derecho de los otros, son los siguientes:
1. La confianza en la autorregulación del otro:
En la movilidad las personas transitan asumiendo que hay establecida una relación de
confianza, esta es: que se respetará entre todos el derecho a transitar y mantener la in-
122
M
anual de Referencia para Conductores de Vehículos en General y Motocicletas

 

 

 

 

 

 

 

 

Content      ..     1      2      3      4      ..